Ser necio: Palabra del día La necedad es la peor de nuestras enemigas 17 de July de 2018 Ricardo Grzona
Ser necio: Palabra del día
Ser necio: Palabra del día La necedad es la peor de nuestras enemigas 17 de July de 2018 Ricardo Grzona
Blog de la Biblia

Reflexiona:

Jesús estaba muy disgustado con los pueblos donde había hecho la mayoría de sus milagros, porque la gente de esos lugares no había cambiado su forma de vivir ni quería obedecer sólo a Dios.

Piensa:

Cuenta una historia que un hombre visitó una comunidad de la India y en una esquina vio a un joven vendiendo unos pequeños frutos de colores brillantes, que se veían muy apetitosos. Como pensó que eran dulces sin dudarlo compro una bolsa y se sentó en una banca a comerlos. Apenas probó el primero se dio cuenta que no eran frutos dulces, sino un picante muy intenso. Pero continuó comiéndolos, aunque el ardor era insoportable y lo hacía lagrimar.

Un transeúnte que pasaba le dijo: «Amigo no debes comer ese picante en tanta cantidad». Y el primero le contestó entre lágrimas: «Es que creí que eran dulces». Entonces el caminante le dijo: «Bueno pero ya sabes que no lo son. ¿Por qué sigues comiéndolos?» A lo que el otro le contestó: «Bueno ya gasté mi dinero en ellos, ahora me los acabaré».

Esta pequeña historia me vino a la mente al leer el Evangelio de hoy. Muchas veces en la vida tenemos esa misma actitud necia del hombre del cuento; preferimos continuar con ciertas conductas, aunque nos hagan daño, que aceptar que estamos en un error y recomponer el camino.

Ya no se trata de ignorancia sino de un orgullo que no nos permite alejarnos de aquello que nos lastima. Y esto puede ser con cosas físicas o emocionales. Relaciones tóxicas, vicios, emociones negativas; a veces estamos tan acostumbrados a ellas que nos resistimos a hacer un cambio para mejorar.

Hoy Jesús nos advierte que la necedad es la peor de nuestras enemigas, porque no solo nos aleja de Dios, sino que nos condena a un castigo peor que los que hacen el mal debido a su ignorancia. Quien sabe lo que está mal y aun así decide hacerlo es una persona perversa.

No dejemos que nuestra necedad nos aparte de Dios, el nos invita a escucharlo con atención, pero sobre todo a obedecerle y hacer los cambios necesarios en nuestras vidas, una verdadera conversión que nos aleje del camino errado y nos acerque más a la senda que nos conduce hasta Dios.

Piensa ¿Cuáles son esas actitudes negativas a las que me aferro aun sabiendo que son incorrectas? ¿Cuáles son los vicios físicos, emocionales o espirituales que me alejan de Dios?

Pidámosle a Dios la fuerza para saber reconocer nuestros errores y hacer los cambios necesarios en nuestras vidas.

Dialoga:

Señor Jesús, tú me has enseñado cuál es el camino correcto y las cosas que debo hacer para agradar a Dios, pero muchas veces he preferido continuar con mi vida desordenada e ignorar tu mensaje. Hoy te pido que me des el valor suficiente para saber reconocer mis errores y sobre todo la fuerza necesaria para vivir una conversión profunda que me acerque más a ti. 

Concéntrate:

Repite varias veces durante el día: «Señor, ayúdame a cambiar»

Recalculando:

Para revisar la ruta de tu vida, te propongo que te fijes en las personas que te rodean, seguro que conoces a algunos que persisten en un error. Acércate a esta persona, y dile que con toda confianza quisieras contarle una historia, y puedes usar esta historia de hoy con esta persona y si te sientes escuchado, puedes sugerirle que, desde fuera, tú ves una actitud suya que podría ser mejor. Recuerda que una de las obras de misericordia es enseñar al que no sabe.

Texto del Evangelio de hoy: San Mateo 11:20-24

Jesús estaba muy disgustado con los pueblos donde había hecho la mayoría de sus milagros, porque la gente de esos lugares no había cambiado su forma de vivir ni quería obedecer sólo a Dios. Por eso les dijo:

«Habitantes de Corazín, ¡qué mal les va a ir a ustedes! ¡Y también les va a ir mal a ustedes, los que viven en Betsaida! Si los milagros que se han hecho entre ustedes se hubieran hecho en las ciudades de Tiro y de Sidón, hace tiempo que los que allí viven habrían cambiado su manera de vivir. Se habrían vestido con ropas ásperas y se habrían echado ceniza en la cabeza, para mostrar su arrepentimiento. Les aseguro que en el día del juicio final ustedes van a recibir un castigo mayor que el de ellos.

»Y ustedes, habitantes del pueblo de Cafarnaúm, que creen que ya están en el cielo, déjenme decirles que van a ser enviados a lo más profundo del infierno. Si los milagros que se han hecho entre ustedes se hubieran hecho entre los habitantes de la ciudad de Sodoma, ellos habrían cambiado y la ciudad aún existiría. Les aseguro que en el día del juicio final el castigo que ustedes recibirán será peor que el de ellos.»

Texto bíblico: Traducción en lenguaje actual ® © Sociedades Bíblicas Unidas, 2002, 2004.

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Ricardo Grzona
Ricardo Grzona

Hermano Ricardo es argentino, y radica actualmente en Miami, Florida. Es experto en Lectio Divina y presidente ejecutivo de la Fundación Ramón Pané, que trabaja en la «Nueva Evangelización» por los diversos medios de tecnología. Junto con un pequeño grupo de jóvenes entre 25 y 32 años de edad, Ricardo prepara las aportaciones diarias para el Lectio Divina.

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